jueves, 7 de agosto de 2008

Mi confrontación con la docencia

Como ya lo había mencionado antes, soy Químico Fármaco biólogo, egresada de la Facultad de Ciencias Químicas, Unidad Tijuana, antes de llegar a la docencia trabaje en empresas privadas: en la producción de bebidas y en la producción de cinescopios (bulbos para televisión) ¿Qué tenían en común estas empresas? El uso excesivo de agua y problemas ecológicos que debían atenderse.
En una de estas empresas tuve la oportunidad de de viajar a Corea del Sur. Fue un viaje emocionante, en el cual nos explicaron su forma de trabajar, y nos hablaron de la importancia de la capacitación constante, desde cuestiones de seguridad, hasta el manejo de equipos en nuevos procesos.
Debido a que mi esposo cambio de trabajo, decidimos que toda la familia se moviera a San Felipe, por ser familia única, y tener una niña pequeña de 10 meses al llegar, no creímos prudente que yo trabajará, aunque para mí fue bastante duro, pues no estaba en mis planes dedicarme solo al hogar.
Estuve en mi casa presenciando por televisión los problemas educativos que se presentaban en Oaxaca, ver con impotencia como luchaban los padres para que sus hijos tuvieran clases, la verdad era cruel.
La situación en el país en cuanto a educación fue muy lastimosa.
Para ese entonces ya había llevado mi currículo a una oficina aquí en San Felipe, para ver si podía dar clases en secundaria, pero me dijeron que por el momento no necesitaban.
Platicando con la mamá de una compañera de mi hija, ella me comento que muy probablemente la maestra de química en el COBACH, se retirará por dos años, para hacer una maestría, pues ella trabajaba allí, y sabía que muy probablemente ocuparán a alguien.
Después de algunos días me decidí a mi curriculum y platicar con la Directora del plantel. No fueron requeridos mis servicios porque la maestra siempre no se fue. Esto fue en el mes de agosto y para el mes de diciembre me mandaron llamar porque debido a la huelga la maestra aun no había decidido si regresaba a clases o no. A sugerencia de la Directora me presente y por segunda vez no fueron requeridos mis servicios. Nunca hubo disgusto de mi parte, al contrario me daba gusto por el bien de los muchachos que la situación se arreglará.
Para el mes de mayo, el plantel ya contaba con nueva Dirección y de nuevo se presentaron problemas laborales, y mis servicios fueron requeridos de nuevo, me presente con la nueva Directora, quien me explicó la forma en que trabajaban los docentes, los planes de estudio estaban en la página de Internet, me dieron un juego impreso para formar mi carpeta de trabajo y una persona me llevo a la biblioteca, para tomar el material que requería.
Se atravesó un día festivo por ironía de la vida, el Día del Maestro; y al día siguiente me presente al plantel, el subdirector me acompaño al grupo, aun recuerdo, las ganas que sentí de salir corriendo, no encontré nada parecido a mi época de estudiante, pero el recordar lo que miraba por televisión de los problemas de Oaxaca, como se lamentaba la gente de que los niños se atrasaran por falta de clases, decidí terminar el día.
Fue una experiencia agotadora, preguntas de los jóvenes como: ¿De donde es?, ¿Desde cuando vive aquí?, ¿Acaba de llegar de Mexicali?, y la mas pesada y difícil ¿Es usted Maestra?
A la cual contestaba que no lo era, pero tenía la capacidad para impartir los temas que indicaba el programa así como de contestar las preguntas que se presentaran durante la clase, (claro que rezaba en silencio por que así fuera) además de que siempre me presente ante ellos como profesora temporal, (y esa era la realidad) para evitar que ellos se atrasaran, como pasaba con otras materias que aun no se cubrían. Pues no es fácil cubrir el perfil.
A un año de ser profesora, pienso que ha valido la pena, aunque los primeros meses fueron momentos muy difíciles, conocí el trabajo en equipo con mis compañeras maestras, quienes me brindaron su apoyo, consejos de años de experiencia y sobre todo su amistad.
Siento que el ser profesor es un trabajo de todos los días, porque cuando no estoy en clases y veo algo, rápidamente siento la necesidad de compartirlo con los alumnos, ya sea porque aplica para la clase o como cultura general, con retroalimentación.
Además de sentir la necesidad de prepararme cada día, para estar a la altura y lograr un mejor aprovechamiento.
Como mencione anteriormente al inicio quería dar clases en secundaria, pues los chicos de bachiller me parecían muy difíciles, pero ahora que estoy aquí, me siento a gusto, en algunos me veo reflejada a su edad o reflejo de excompañeros míos.
Tengo la satisfacción que en San Felipe, un pueblo pequeño, es raro un día no recibir un saludo sincero por parte de un alumno, el orgullo con el cual mis hijas digan mi mamá es profesora.
Como dicen “después de la tempestad, viene la calma”, ahora trabajo en un ambiente mas tranquilo, sin miedos.
No se cuanto duré mi aventura de ser docente, pero mientras lo sea quiero prepararme, ser verdaderamente útil y disfrutarlo.
Insatisfacciones, lo que dice el viejo y conocido refrán “Echando a perder se aprende”, aunque es aplicable en todas las profesiones la falta de experiencia, aunque tengamos todas las herramientas, siento que una clase va superando a otra, aprendemos a manejar situaciones conforme se nos van presentando y no estamos exentos de equivocarnos.
María Luisa Loera García.

2 comentarios:

rangeldo dijo...

Es verdad que echando a perder se aprende, sin embargo, en esta profesión no nos podemos permitir ese lujo, nuestra materia prima son personas, es cierto que el aprendizaje es responsabilidad del que aprende pero debemos empeñarnos en ser los mejores mediadores y para eso estamos formándonos en esta especialidad .

María Elena dijo...

Hola, buenas tardes
Gracias por leer mi actividad del blog. Me apasiona trabajar en la docencia y sobretodo el contacto con los jóvenes educandos. Sé que es una tarea difícil pero eso no evita que disfrute día a día lo que convivo con ellos. Al aprender esta especialidad coincido con la mayoría de las lecturas y llego a la conclusión que es un amplio camino el que me falta por recorrer y por complicado que me sea no cesaré en aplicarme para estar a la vanguardia de la Reforma Educativa.
Me agrada que a pesar de no contar con estas bases pedagógicas de la Reforma he logrado atender a mis estudiantes de una manera Humanística como lo menciona Esteve ” El maestro aprende nueve veces mas que el alumno”
La mayoría de veces pienso que todas las situaciones que suceden a mí alrededor tienen un sentido positivo por alguna razón nos conocemos y convivimos.
Gracias a nuestro trabajo y ahora por la especialidad conozco a compañeros en línea que de alguna u otra manera comparten conmigo el trabajo educativo.
Saludos de María Elena.